Qué debes saber sobre los sistemas de retención infantil en el automóvil

¿Cómo han evolucionado los sistemas de retención infantil?

Cuando surgieron los primeros sistemas de retención infantil propiamente dichos, en el año 1930, su función distaba mucho de la actual. Las primeras sillas para coches fueron creadas para mantener tranquilos a los niños en su asiento e impedir que molestaran al conductor durante el trayecto.

Treinta años después, en la década de 1960, un diseñador suizo empezó a investigar cómo garantizar que las sillas para coches fueran más seguras y protegieran a los niños en caso de colisión. El primer modelo resultó ser un fracaso total en el mercado ya que los padres no tenían conciencia de los riesgos que corrían sus hijos en la carretera.

Sin embargo, tras años de campañas para concienciar a los padres sobre la importancia de su uso, junto a la puesta en marcha de regulaciones específicas por parte de los gobiernos, a partir de 1985 las sillas infantiles para coches se convirtieron en un accesorio indispensable.

De forma paralela al aumento de la conciencia social, las sillas para coches también fueron ganando en seguridad y se aprobaron nuevas medidas para regular su diseño, fabricación y uso. De esta manera, se dio paso a los sistemas de retención infantil homologados según la edad y el peso del niño y, más recientemente, a los regulados por la estatura del pequeño.

La normativa ECE R44/04 que sigue vigente

Hasta hace poco, el uso de los sistemas de retención infantil se regulaba exclusivamente por la edad y peso del niño, bajo la normativa europea ECE R44/04. Dicha normativa fue actualizada en cuatro ocasiones y actualmente cuenta con una clasificación por grupos, en los que se especifican las características de cada silla.

Según dicta la ECE R44/04, los padres deben elegir el sistema de retención infantil más adecuado para su hijo teniendo en cuenta las pautas que determinan su pertenencia a uno u otro grupo. Asimismo, deben cambiar la silla cuando el niño haya dejado de cumplir los requerimientos de su grupo y pase a formar parte de uno superior.

Esta normativa también resalta la importancia de verificar la homologación del sistema de retención, impresa en la etiqueta que se encuentra en la parte trasera de la silla, ya que esto garantiza que el fabricante haya realizado una serie de pruebas para avalar su seguridad.

Los diferentes grupos que prevé esta normativa y recoge la DGT son:

  • Grupo 0 y 0+ – Para recién nacidos y bebés de hasta 13 kg aproximadamente. Estas sillas, en las que se sujeta al bebé con un arnés de cinco puntos, se deben usar en sentido contrario a la marcha. Están diseñadas para ofrecer una mayor protección a la cabeza, el cuello y la columna en caso de accidente o fenazos bruscos. En el caso de los capazos, la ley estipula que se coloquen en el asiento posterior, en posición transversal a la marcha, aunque su uso no es recomendable, salvo excepciones.
  • Grupo 1 – De 9 a 18 kg. Esta silla se coloca antes de sentar al bebé, y se fija al asiento mediante el cinturón de seguridad o Isofix. El niño deberá quedar bien sujeto mediante el arnés de cinco puntos.
  • Grupo 2 y 3 – de 15 a 36 kg. En este caso, los niños suelen ser muy grandes para las sillitas pero demasiado pequeños para usar el cinturón de seguridad del coche, por lo que necesitan asientos y cojines elevadores que ajusten el recorrido del cinturón y modifiquen el punto de anclaje superior. Se puede utilizar un elevador con respaldo, que ofrece una mayor seguridad y se coloca en el sentido de la marcha, brindando además una mayor libertad de movimiento al niño y una mejor visibilidad. Sin embargo, los padres deben saber que, a partir de 2017, los elevadores sin respaldo alto solo pueden homologarse como parte del grupo 3, de 22 a 36 kg.

La normativa i-Size quiere aumentar la seguridad de los niños

La nueva normativa europea sobre la seguridad de los sistemas de retención infantiles, más conocida como i-Size, ya se ha puesto en marcha, si bien con cierto retraso.Básicamente, se trata de un nuevo procedimiento de homologación que mejora la seguridad de las sillas de coche, a la vez que propone nuevas medidas de uso, con el objetivo de proteger a los niños en todo momento.

A diferencia de la normativa anterior, la i-Size exige más tests de seguridad a los que deben someterse las sillas de coche infantiles antes de salir al mercado, como la prueba de impacto lateral, que evalúa la seguridad de los pequeños ante este tipo de accidente.

Asimismo, la normativa exige que las sillas indiquen en la etiqueta la altura del pequeño, con la que se podrá elegir el sistema de retención más adecuado para cada niño. El problema es que, con la clasificación por peso, muchos niños pasaban al grupo siguiente demasiado pronto, viajando en sillas de coche inadecuadas para su nivel de desarrollo.

De la misma forma, la normativa i-Size apuesta por el sistema Isofix en lugar del cinturón ya que además de facilitar la correcta instalación de la silla, garantiza una mayor protección para el niño. Según dicha normativa, los niños deberán viajar en los asientos traseros hasta que no superen los 135 cm y el sistema de retención que utilicen deberá estar orientado en sentido contrario a la marcha para garantizar su seguridad, al menos hasta los 15 meses de edad. De la misma forma, los pequeños que tengan una altura igual o inferior a los 122 cm deberán viajar siempre en alzador y con respaldo. No obstante, para mejorar su seguridad en la carretera, se suele recomendar que los niños usen un sistema de retención infantil hasta los 150 cm y viajen en los asientos traseros.

El sistema de retención más adecuado para tu hijo

La normativa i-Size se está aplicando por fases, para darle tiempo a los fabricantes de las sillitas a adaptarse a los nuevos estándares.

  • 1era fase – Sistemas de retención infantil integrales con Isofix hasta 105 cm. Es el equivalente a los grupos 0, 0+ y 1 de la normativa ECE R44, pero solo los que se instalan con Isofix, en combinación con un tercer punto de anclaje, para minimizar los riesgos de montaje incorrecto y la rotación en caso de impacto.
  • 2da fase – Sistemas de retención infantil no integrales. Es el equivalente a los elevadores con respaldo alto de los grupos 2 y 3 de la ECE R44/04. En este caso, el niño va sujeto al sistema de retención con el cinturón de seguridad del coche, a partir de los 100 cm de estatura.
  • 3era Fase – Sistemas de retención infantil con cinturón. Se refiere a los dispositivos que usan un sistema de retención integrado, como el cojín o arnés, pero se instalan con el cinturón de seguridad del coche.

Si estás buscando el sistema de retención infantil adecuado para tu hijo puedes apostar tanto por las sillas homologadas según la normativa ECE R44/04 como por la i-Size. Ambas normativas coexisten actualmente y, según la RACE, por el momento no se prevé prohibir el uso de las sillas homologadas acorde a la normativa ECE R44/04. No obstante, es importante que tengas en cuenta la estatura, el peso y la edad del pequeño antes de escoger la que mejor se adapta a sus características.

Una buena idea para elegir la sillita más segura para tu hijo consiste en comprobar los informes anuales que realiza la RACE en conjunto con el resto de clubes automovilísticos y asociaciones de consumidores europeos para evaluar la seguridad, ergonomía, manejo, presencia de sustancias peligrosas en los tejidos de los sistemas de retención infantil. Este es el informe en el que se evalúan 42 sillas infantiles a la venta e indica cuáles son los modelos y marcas más seguros y recomendables.